Las historias de cambio son innumerables. Un niño dalit de Tamil Nadu se enfrenta a una mujer de casta alta que maldice a su nuera por dar a luz a una niña. A ambos lados de la frontera los profesores de Irlanda e Irlanda del Norte superan las particularidades culturales por el objetivo común de educar a sus alumnos en derechos humanos. Los ministerios del gobierno de Sudáfrica llegan hasta las escuelas para asegurarse de que los niños y niñas tienen acceso a sus derechos a través del sistema educativo. La música y el arte hacen accesibles los derechos humanos en las escuelas de Guyana y Uganda.

Educación. Combatir el racismo a través de la educación en Derechos Humanos.
Derechos de autor: Fotografía de la ONU / Jean-Marc FERRE
La educación en derechos humanos se extiende como una onda expansiva según los ponentes de Asia, África, América Latina y Europa que hablaron en las actividades paralelas de la Conferencia de Examen de Durban celebrada en las Naciones Unidas de Ginebra.
La importancia de la educación en derechos humanos a nivel nacional se ha destacado como una herramienta para combatir discriminación tanto en la Declaración y Programa de Acción de Durban de 2001 como en el documento final de la presente conferencia. El Programa Mundial para la Educación en Derechos Humanos (2005-en curso) ofrece un marco para su ejecución nacional.
«La educación puede perpetuar los prejuicios sociales y la discriminación», dijo Henri Tiphagne de People's Watch en India. «Sin embargo, usamos la educación en derechos humanos como una herramienta para luchar contra la discriminación y la xenofobia y crear una cultura democrática».
Tiphagne explicó cómo al impartir a los niños tres años de educación formal en derechos humanos, la concienciación se llevaba del campus a la familia y de la familia al barrio. Hasta la fecha, escuelas de 19 estados de India han introducido un programa de educación en derechos humanos en su plan de estudios y se ha formado a más de 150.000 niños y a 3.200 profesores.
Lynn van der Elst del Media in Education Trust Africa explicó cómo se habían integrado los derechos humanos en los planes de estudios formales e informales de las escuelas de Sudáfrica y cómo esto había acercado a las escuelas, los padres, las comunidades y los departamentos del gobierno.
«La estrategia es que las escuelas sean centros inclusivos de aprendizaje, cuidado y apoyo», dijo Lynn van der Elst.
«Todos los temas están imbuidos de los principios y prácticas de la justicia social y medioambiental y de los derechos humanos y son sensibles a temas de diversidad como la pobreza, la desigualdad, la raza, el género, la lengua, la edad y la discapacidad. Otra asignatura, orientación vital, se dedica a informar y sensibilizar a los estudiantes sobre el respeto a las otras personas, la tolerancia, la justicia, etc. Luego, como parte del plan de estudios informal, hemos integrado días de prestación de servicios, en los que las escuelas se utilizan como puntos de conexión para la prestación de servicios integrados: sanitarios, sociales, recreativos».
Gloria Geria de la Universidad de Kyambogo en Uganda procedió a describir cómo los estudiantes salían a la comunidad y concienciaban a otras personas después de ser formados en derechos humanos. En consecuencia, decía, tanto las escuelas como las comunidades se beneficiaban de ello.
Merle Mendonca, de la Asociación de Derechos Humanos de Guyana, explicó también cómo las sinergias entre los programas formales y no formales de educación en derechos humanos tenían efectos positivos sobre las escuelas y las comunidades más allá del aula. Dijo que el hecho de formar a profesores en educación de derechos humanos desarrollaba su confianza a la hora de tratar temas complejos. Sin embargo también era consciente del reto que representaba mantener el compromiso de las escuelas con estos programas a largo plazo.
Calin Rus del Instituto Intercultural de Timiosara en Rumanía también reconoció la presencia de estos retos. Rus añadió que se lograban los mejores resultados cuando los directores de las escuelas y los equipos de profesores participaban activamente y cuando se introducían oportunidades de interrelación y seguimiento con apoyo.
Avril Hall-Callagan del Ulster Teachers’ Union destacó el papel crucial de los profesores en la educación en derechos humanos. Describió el papel crucial desempeñado por los sindicatos de profesores del Reino Unido al iniciar y desarrollar sus planes de estudios en estrecha asociación con actores gubernamentales y no gubernamentales.
La moderadora de la mesa, Elena Ippoliti, de la Oficina de la Alta Comisionada para los Derechos Humanos comentó que muchos de los ejemplos citados empezaron con un proyecto piloto y crecieron exponencialmente a través de un país o incluso una región, lo cual muestra lo lejos que puede llevarnos un único paso.