Presidente del 81.° período de sesiones de la Asamblea General

Sitio oficial del Presidente

Tema del octagésimo primer período de sesiones:
"Restaurar la confianza, gestionar la transformación: unas Naciones Unidas que cumplan para todos".

Elección del Presidente del octagésimo primer período de sesiones

La elección tuvo lugar en la sede de las Naciones Unidas, en Nueva York, el 2 de junio de 2026, de conformidad con el artículo 30 del Reglamento. Su Excelencia Khalilur Rahman (Bangladesh) fue elegido presidente del octagésimo primer período de sesiones de la Asamblea General.

De conformidad con el sistema de rotación regional establecido, el presidente del 81.º período de sesiones de la Asamblea General fue elegido de entre los miembros del Grupo de Asia y el Pacífico.

Más información:

Duración: 1 hora y 6 minutos

Diálogo interactivo oficioso

En su resolución “Revitalización de la labor de la Asamblea General” (A/RES/71/323 ), la Asamblea decidió pedir a las personas candidatas a la presidencia de la Asamblea General que presentaran sus visiones estratégicas y celebraran diálogos interactivos oficiosos con los Estados Miembros, para contribuir así a la transparencia e inclusividad del proceso.

Durante un diálogo interactivo oficioso, celebrado el 13 de mayo de 2026, el candidato a la presidencia del 81.º período de sesiones de la Asamblea General presentó su visión y respondió a las preguntas de Estados Miembros, representantes de la sociedad civil y diversas partes interesadas.

Duración: 2 horas y 27 minutos

Su Excelentísimo Señor Khalilur Rahman, Presidente del octagésimo primer período de sesiones de la Asamblea General

Portrait de Khalilur Rahman
Foto ONU/Manuel Elías

La biografía solo está disponible en inglés, en formato PDF, tal y como la presentó el propio candidato a la presidencia.

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Visión estratégica

El octogésimo primer período de sesiones de la Asamblea General se inaugurará en una encrucijada histórica. Ocho décadas después de que se firmó en San Francisco la Carta de las Naciones Unidas, nuestro sistema compartido de cooperación multilateral tiene ante sí profundos retos. Sin embargo, este momento también ofrece oportunidades sin precedentes de renovar la promesa del sistema para con “nosotros, los pueblos” en el siglo XXI.

Provengo de la región de Asia y el Pacífico y tengo más de 30 años de experiencia en las Naciones Unidas, tanto como representante de Bangladesh ante la Asamblea General como en calidad de alto funcionario de la Secretaría de las Naciones Unidas en Nueva York y de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD) en Ginebra. A lo largo de los años, he participado activamente en 16 períodos de sesiones de la Asamblea General, interviniendo de manera directa en sus negociaciones, reuniones de alto nivel y procesos de seguimiento. 

En toda mi carrera, he trabajado mucho en cuestiones de desarrollo que afectan al Sur Global, incluidas las relacionadas con los países menos adelantados, los países en desarrollo sin litoral y los pequeños Estados insulares en desarrollo. Desde 2024 he ocupado cargos a nivel ministerial en el Gobierno de Bangladesh.

Estoy convencido de que lo que necesita ahora el mundo es un multilateralismo más eficaz y con mayor capacidad de respuesta. Trabajando juntos podemos construir un sistema multilateral más sólido que goce de la confianza de los Estados Miembros y aporte beneficios tangibles para todos. Creo que cuento con los conocimientos, la experiencia y las habilidades de liderazgo que se necesitan para dirigir eficazmente la Asamblea General e impulsar este objetivo general.

Principales pilares de mi visión

Mi visión se articula en torno a seis pilares interrelacionados:

Pilar Título Aspecto principal
I Silenciar las armas, amplificar las voces Paz, seguridad y justicia para todos
II No dejar a nadie atrás, no dejar a ningún país afuera Desarrollo sostenible, aceleración de los Objetivos de Desarrollo Sostenible y países en situaciones especiales
III Nuestro planeta, nuestro pacto Resiliencia climática y sostenibilidad ambiental
IV Derechos y protección: vivir sin temor ni miseria Derechos humanos, acción humanitaria, refugiados y migrantes
V Innovación con inclusión Gobernanza digital, inteligencia artificial y la próxima generación
VI Un nuevo concepto de “nosotros, los pueblos” Multilateralismo renovado, reformas de la ONU80 y gobernanza global inclusiva

Prólogo: ocho décadas, hora de la determinación y la reforma

"Nosotros, los pueblos de las Naciones Unidas, resueltos a preservar a las generaciones venideras del flagelo de la guerra [...], a reafirmar la fe en los derechos fundamentales del hombre, en la dignidad y el valor de la persona humana, en la igualdad de derechos de hombres y mujeres y de las naciones grandes y pequeñas [...]."

– Preámbulo de la Carta de las Naciones Unidas (1945)

Estas palabras son mi punto de referencia constante. Me recuerdan que esta Organización no se creó para los tiempos fáciles, sino para los momentos de tensión e incertidumbre como el que estamos viviendo hoy. A nuestro alrededor vemos conflictos brutales, desigualdades cada vez mayores, emergencias climáticas imprevistas, la erosión de la confianza y una esfera de la información inundada de odio y desinformación. Es precisamente en momentos como este cuando más se necesita a las Naciones Unidas.

El 80º aniversario de las Naciones Unidas, que se conmemora con la Iniciativa ONU80, el Pacto para el Futuro, el Pacto Digital Global y la Declaración sobre las Generaciones Futuras, ya ha trazado un ambicioso camino hacia la renovación. El informe del Secretario General titulado “Cambiar los paradigmas: unirse para cumplir” aboga por cambios radicales de paradigma en todos los pilares de la labor de las Naciones Unidas: pasar de operaciones de paz astilladas a operaciones sin fisuras, de estructuras de desarrollo fragmentadas al impacto conjunto, de servicios duplicativos a plataformas compartidas.

Como Presidente de la Asamblea General, trataré este momento no solo como un aniversario, sino también como un mandato. Trabajaré con todos los Estados Miembros para aprovechar los esfuerzos de reforma que ya están en marcha y plasmar esta agenda incipiente en decisiones concretas, impulsadas por los Estados Miembros, que hagan que nuestras Naciones Unidas sean más coherentes, más eficaces y más responsables ante las personas a las que sirven.

Pilar I. “Silenciar las armas, amplificar las voces”: paz, seguridad y justicia para todos

"No podemos cejar en nuestro empeño de lograr la paz y el progreso, con sus pruebas y sus errores, sus éxitos y sus reveses."

– Dag Hammarskjöld.

La paz es la promesa fundacional de las Naciones Unidas. En el Artículo 1 de la Carta se afirma que nuestro objetivo cardinal es “mantener la paz y la seguridad internacionales” y hacerlo de conformidad con los principios de la justicia y del derecho internacional. Sin embargo, en muchas regiones, los conflictos, la violencia y la carrera armamentista siguen devastando vidas y medios de subsistencia. Los civiles, en especial las mujeres y los niños, son quienes más lo sufren.

Como Presidente, abogaré por un enfoque integral de la paz, que priorice la prevención y las soluciones políticas, refuerce la consolidación de la paz y proteja a los civiles. Para ello me inspiraré en los más de 200.000 miembros de las fuerzas de mantenimiento de la paz de Bangladesh que han contribuido activamente a la paz y la seguridad internacionales.

Mis compromisos

  • Poner por delante las soluciones políticas. Me valdré de la autoridad moral y el poder de convocatoria de la Asamblea General para alentar el arreglo pacífico de controversias, de conformidad con el Capítulo VI de la Carta. Crearé espacio para el diálogo inclusivo sobre los conflictos prolongados, garantizando que se escuche a la gente de las regiones afectadas, especialmente las mujeres y los jóvenes.
  • Proteger a los civiles y defender el derecho internacional humanitario. Apoyaré los esfuerzos por garantizar el acceso humanitario sin trabas y la protección del personal humanitario y de las Naciones Unidas, en Gaza y en otros contextos de crisis, de conformidad con el derecho internacional humanitario. Seguiré abogando por el desarme general y completo.
  • Reforzar la consolidación y el sostenimiento de la paz. Estrecharé la colaboración de la Asamblea con la Comisión de Consolidación de la Paz y apoyaré la implementación de la Nueva Agenda de Paz, reconociendo que la paz sostenible requiere inversión en las instituciones, la reconciliación y el desarrollo inclusivo.
  • Promover la agenda de las mujeres y la paz y la seguridad. Bangladesh era miembro del Consejo de Seguridad y fue uno de los principales patrocinadores cuando se aprobó la resolución 1325 (2000), relativa a las mujeres y la paz y la seguridad. Yo me encargaré de promover la participación plena, igualitaria y significativa de las mujeres en los procesos de paz y de alentar la cooperación más estrecha entre la Asamblea General, el Consejo de Seguridad, la Entidad de las Naciones Unidas para la Igualdad de Género y el Empoderamiento de las Mujeres (ONU-Mujeres) y las redes de mujeres de la sociedad civil.
  • Combatir la intolerancia, el discurso de odio y la desinformación. Alentaré a los Estados Miembros a que protejan la integridad de la información, de modo que la información errónea, la desinformación y el discurso de odio no socaven la cohesión social ni alimenten la violencia.

Mis iniciativas

  • Operaciones de las Naciones Unidas para el mantenimiento de la paz. Siguiendo el legado de Bangladesh como uno de los países que más contingentes aporta, voy a encabezar diálogos sobre la manera de lograr que las operaciones de las Naciones Unidas para el mantenimiento de la paz sean más idóneas, estén más coordinadas y sean más eficaces en función de los costos.
  • Delincuencia organizada transnacional. Teniendo en cuenta la rápida evolución de los métodos utilizados por las redes delictivas transnacionales, pondré en primer plano las conversaciones a nivel mundial sobre el tráfico de drogas, la trata de personas, la delincuencia forzada en los centros de estafas en línea y el blanqueo de dinero.

Pilar II. “No dejar a nadie atrás, no dejar a ningún país afuera”: desarrollo sostenible, aceleración de los Objetivos de Desarrollo Sostenible y países en situaciones especiales

"Al igual que la esclavitud y el apartheid, la pobreza no es un estado natural. Es obra del hombre y se puede superar y erradicar con las acciones de los seres humanos".

– Nelson Mandela

La Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible es nuestra promesa compartida de no dejar a nadie atrás. Aun así, sabemos que los Objetivos de Desarrollo Sostenible no van bien encaminados. El octogésimo primer período de sesiones estará definido por la Cumbre sobre los Objetivos de Desarrollo Sostenible de 2027 y el Informe mundial sobre el desarrollo sostenible 2027, que, en conjunto, sentarán las bases empíricas para el empujón final hasta 2030.

Por mi parte, procuraré que la Asamblea General sea quien rectifique el rumbo, y no solo un foro en el que se vean oportunidades perdidas.

Mis compromisos

  • Acelerar los Objetivos de Desarrollo Sostenible. Teniendo en mente la Cumbre sobre los Objetivos de Desarrollo Sostenible de 2027, abogaré por la acción urgente, acelerada y selectiva en relación con los Objetivos de Desarrollo Sostenible que van atrasados, especialmente en lo que se refiere a la reducción de las desigualdades, el fomento de la resiliencia climática y el establecimiento de alianzas significativas.
  • Poner en el centro a los países en situaciones especiales. Me basaré en la experiencia institucional de Bangladesh, que en las últimas cinco décadas ha actuado con frecuencia de coordinador y portavoz de los países menos adelantados en múltiples foros. Seguiré prestando constante atención al Programa de Acción de Doha en favor de los Países Menos Adelantados, el Programa de Acción de Avaza en favor de los Países en Desarrollo Sin Litoral para el Decenio 2024-2034 y la Agenda de Antigua y Barbuda para los Pequeños Estados Insulares en Desarrollo. Promoveré una articulación más sólida entre la Agenda 2030 y la Agenda 2063 de la Unión Africana y abogaré por soluciones específicas de cada contexto para paliar la vulnerabilidad pluridimensional de los países de ingreso mediano.
  • Financiar el desarrollo justo e inclusivo. Aprovechando los resultados de la Cuarta Conferencia Internacional sobre la Financiación para el Desarrollo y el Compromiso de Sevilla, alentaré a los Estados Miembros a que subsanen los déficits de financiación para alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible, lleven a la práctica los compromisos sobre la sostenibilidad de la deuda y reformen la arquitectura financiera internacional.
  • Cooperación Sur-Sur y triangular. Apoyaré las iniciativas encaminadas a reforzar la cooperación Sur-Sur y triangular como complementos, y no como sustitutos, de la cooperación Norte-Sur, entre otras cosas mediante el intercambio de conocimientos y mejores prácticas en todo el Sur Global.

Mis iniciativas

  • Agua y océanos. En los preparativos y el seguimiento de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Agua de 2026 para Acelerar la Consecución del Objetivo de Desarrollo Sostenible 6, que se celebrará en diciembre de 2026, seguiré poniendo en primer plano el agua limpia y el saneamiento en el marco del Objetivo 6 para movilizar la voluntad política y el apoyo necesarios. Al mismo tiempo, respaldaré la acción oceánica de base científica y el fortalecimiento de las alianzas para conservar los ecosistemas marinos, aprovechando el Decenio de las Naciones Unidas de las Ciencias Oceánicas para el Desarrollo Sostenible.
  • Atención especial a los países vulnerables. En el marco de los preparativos para la Cumbre sobre los Objetivos de Desarrollo Sostenible, moderaré diálogos oficiosos de alto nivel sobre los retos de desarrollo a los que se enfrentan los países en desarrollo, prestando especial atención a los países menos adelantados, los países en desarrollo sin litoral, los pequeños Estados insulares en desarrollo, los países africanos y los países de ingreso mediano, con el fin de detectar retos específicos y soluciones concretas.

Pilar III. “Nuestro planeta, nuestro pacto”: resiliencia climática y sostenibilidad ambiental

"No somos los dueños del mundo: lo administramos para las generaciones futuras".

– Kofi Annan

El cambio climático, la pérdida de biodiversidad y la degradación ambiental amenazan los cimientos de la paz, la seguridad y el desarrollo. Trabajaré para garantizar que la resiliencia climática y la sostenibilidad ambiental estén presentes como cuestiones transversales en todas las deliberaciones que corresponda.

Mis compromisos

  • Cumplir los compromisos asumidos. Promoveré diálogos inclusivos que se centren en resultados tangibles en relación con los compromisos asumidos en el marco del Acuerdo de París, especialmente en el contexto del 30º período de sesiones de la Conferencia de las Partes en la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático.
  • Hacer operativo el concepto de pérdidas y daños. Daré mi apoyo a los esfuerzos por poner completamente en marcha el Fondo de Respuesta a las Pérdidas y los Daños y dotarlo de financiación accesible, previsible y en función de las necesidades, sobre todo para los países menos adelantados y los pequeños Estados insulares en desarrollo.
  • Proteger la biodiversidad, los océanos y la tierra. Alentaré la aplicación acelerada de los acuerdos sobre biodiversidad, desertificación, control de la contaminación y océanos y apoyaré la Nueva Agenda Urbana y las ciudades sostenibles como escenarios decisivos para las soluciones climáticas.
  • Alerta temprana para todos. Apoyaré el objetivo mundial de contar con sistemas universales de alerta temprana de peligros múltiples, que son fundamentales para salvar vidas y proteger los medios de subsistencia en los países vulnerables al clima. También pondré de relieve la importancia de los sistemas de alerta temprana y vigilancia para la prevención, la preparación y la respuesta frente a pandemias, aprovechando las lecciones aprendidas de la pandemia de enfermedad por coronavirus (COVID-19).

Mis iniciativas

  • Fomentar la resiliencia climática. Facilitaré diálogos sobre la adopción de un enfoque integrado para fomentar la resiliencia climática que vincule un grado ambicioso de mitigación con apoyo práctico para la adaptación en los países y las comunidades que se encuentran en la primera línea. Entre otros aspectos, se prestaría especial atención al uso más amplio de modelos de bioeconomía, economía circular y economía verde y a la agenda de las 3 erres (reducir, reutilizar y reciclar) en las principales cadenas de valor.
  • Movilidad climática. Partiendo de los compromisos y las alianzas existentes, señalaré a la atención del mundo las vivencias de la movilidad climática, tanto dentro de los países como de un país a otro, con el objetivo de definir normas de protección y las mejores prácticas al respecto. Voy a subrayar la problemática en el contexto de la reunión plenaria de alto nivel para abordar las amenazas existenciales que plantea el aumento del nivel del mar.

Pilar IV. “Derechos y protección: vivir sin temor ni miseria”: derechos humanos, acción humanitaria, refugiados y migrantes

"En definitiva, ¿dónde empiezan los derechos humanos universales? Pues en pequeños lugares, cerca de nosotros; en lugares tan próximos y tan pequeños que no aparecen en los mapas".

– Eleanor Roosevelt

La promoción y la protección de los derechos humanos siguen siendo el fundamento de las funciones esenciales de las Naciones Unidas y, sin embargo, parece que está habiendo un retroceso generalizado en lo que respecta a determinados derechos y libertades en todo el mundo. Preocupan a la vez la contracción del espacio humanitario y el desprecio por los derechos y la protección de los refugiados y los migrantes.

Una de mis prioridades será respaldar la labor normativa de la Asamblea General en la esfera de los derechos humanos, subrayar la importancia del acceso humanitario eficiente y sin trabas y poner de relieve la difícil situación de los refugiados y los trabajadores migrantes cada vez que merezcan nuestra atención.

En este contexto, tengo que recordar que Bangladesh ha estado proporcionando refugio y ayuda humanitaria a 1,3 millones de rohinyás desplazados por la fuerza de Myanmar, en una de las mayores concentraciones de este tipo en el mundo. Esta experiencia ha afianzado nuestra convicción de que, para que el sistema humanitario sea eficaz, son indispensables la solidaridad internacional, el reparto de la responsabilidad y la disponibilidad de recursos previsibles.

Mis compromisos

  • Reforzar la arquitectura de derechos humanos. Trabajaré para promover la sinergia dentro y fuera de los mecanismos de derechos humanos de las Naciones Unidas mediante alianzas multipartitas. Daré todo mi apoyo a las reuniones de alto nivel que se celebrarán con motivo del 25º aniversario de la Declaración y el Programa de Acción de Durban y el 40º aniversario de la Declaración sobre el Derecho al Desarrollo.
  • Sostener la acción humanitaria. Ante la proliferación de conflictos en distintas partes del mundo, trabajaré con todos los asociados pertinentes a fin de garantizar el espacio, la financiación y las medidas de seguridad necesarias para una acción humanitaria coordinada y eficaz.
  • Proteger a las personas en movimiento. Daré especial importancia a la tarea de defender la seguridad y la dignidad de los refugiados y los migrantes, independientemente de su condición, mediante diálogos periódicos en los que participen los países de origen, tránsito y destino. Volveré a poner el acento en la solución de las crisis de refugiados en diferentes partes del mundo.

Mis iniciativas

  • Fomentar la coherencia y la sinergia. Procuraré mejorar la articulación y la coordinación entre el pilar de derechos humanos y la estructura humanitaria de las Naciones Unidas con el fin de optimizar los recursos y los conocimientos especializados disponibles en beneficio de las personas más afectadas y vulnerables.
  • Una cultura de paz. En consonancia con la postura que mantiene desde hace tiempo Bangladesh de sostener una cultura de paz, trataré de alentar una mayor participación de las mujeres, los jóvenes y los medios de comunicación para promover la idea subyacente de la convivencia en un entorno de paz duradera, tolerancia y no violencia.

Pilar V. “Innovación con inclusión”: gobernanza digital, inteligencia artificial y la próxima generación

"La evolución de la inteligencia artificial dependerá de nuestra voluntad de escuchar, adaptarnos y cooperar, a través de fronteras y disciplinas".

– António Guterres

La inteligencia artificial, los macrodatos y las plataformas digitales ofrecen enormes oportunidades, pero también entrañan graves riesgos de desigualdad, sesgo, vigilancia y uso indebido. La cuestión no es si vamos a utilizar o no estas tecnologías, sino si las gobernaremos con sensatez y equidad.

El Pacto Digital Global, aprobado en la Cumbre del Futuro, en 2024, y la creación del Panel Científico Internacional Independiente sobre Inteligencia Artificial son pasos importantes hacia una gobernanza inclusiva y con base empírica de las tecnologías digitales.

Mis compromisos

  • Abogar por la aplicación inclusiva del Pacto Digital Global. Me aseguraré de que la Asamblea General sirva de foro para que todos los países, especialmente los del mundo en desarrollo, puedan influir en la elaboración de normas y estándares digitales relativos a la gobernanza de los datos, la obligación de las plataformas de rendir cuentas y los derechos humanos en línea, entre otros temas.
  • Reducir la brecha digital. Abogaré por que se invierta en conectividad, alfabetización digital y acceso asequible para que ningún Estado Miembro ni ninguna comunidad se quede sin conexión.
  • Ciencia, tecnología e innovación en pro de los Objetivos de Desarrollo Sostenible. Promoveré la ciencia, la tecnología y la innovación como aceleradores de las “seis transformaciones” clave que el sistema de las Naciones Unidas ha considerado fundamentales para alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible, a saber, la transformación de los sistemas agroalimentarios; la salud, el bienestar y la demografía; la energía y la descarbonización; la conectividad digital; la educación, el género y la desigualdad; el empleo y la protección social; y la acción climática.

Mis iniciativas

  • Diálogo Mundial sobre la Gobernanza de la Inteligencia Artificial. Colaboraré estrechamente con el Secretario General para que este Diálogo Mundial, celebrado bajo los auspicios de la Asamblea General, sea inclusivo, transparente y participativo y se centre en medidas prácticas de protección y en la creación de capacidad para los países en desarrollo.
  • Empleo juvenil. Colaboraré estrechamente con la Oficina de las Naciones Unidas para la Juventud y los asociados pertinentes con el fin de promover oportunidades de empleo decente e inclusivo para los jóvenes, entre otras cosas aprovechando la inteligencia artificial y otras tecnologías emergentes, al tiempo que se protegen sus derechos y su participación significativa en la elaboración de las políticas correspondientes.

Pilar VI. Un nuevo concepto de “nosotros, los pueblos”: multilateralismo renovado, reformas de la ONU80 y gobernanza global inclusiva

"Las verdaderas divisorias de hoy no son las que separan a una nación de otra, sino las que separan a los poderosos de los indefensos, a los libres de los oprimidos, a los privilegiados de los humillados".

– Kofi Annan

Para restablecer la confianza en el multilateralismo y la adhesión a él en general, debemos demostrar que las Naciones Unidas son capaces de adaptarse, reformarse y cumplir su cometido.

Se espera que la Iniciativa ONU80 y el examen de la aplicación de los mandatos sirvan de hoja de ruta concreta para que el sistema de las Naciones Unidas sea más ágil, integrado y eficaz.

Mis compromisos

  • Hacer que la Asamblea General sea el motor de una reforma impulsada por los Estados Miembros. Organizaré consultas inclusivas para promover las ideas reflejadas en “Cambiar los paradigmas: unirse para cumplir”, desde la consolidación de las estructuras de paz y seguridad hasta la racionalización de las entidades de desarrollo, pasando por el refuerzo de la coordinación en la esfera de los derechos humanos.
  • Transparencia y rendición de cuentas. Mantendré canales de comunicación abiertos con todas las misiones, grandes y pequeñas. Informaré periódicamente a los Estados Miembros y llevaré a cabo mi labor con un espíritu de apertura y cumpliendo la obligación de rendir cuentas. Sin dejar de respetar la prerrogativa de los Estados Miembros de tomar las decisiones, mantendré contactos con los medios de comunicación, la sociedad civil, el mundo académico y el sector privado para recabar sus opiniones y contribuciones.
  • Escucharé a todos los Estados Miembros con el mismo respeto, evaluaré las propuestas en función de sus méritos y no escatimaré esfuerzos por tender puentes donde haya divisiones. Seguiré promoviendo la paridad de género, la distribución geográfica equitativa, la accesibilidad y el multilingüismo en el marco del mandato de la Presidencia de la Asamblea General.
  • Cooperación. Colaboraré estrechamente con el Secretario General, las Presidencias del Consejo Económico y Social y el Consejo de Seguridad y el conjunto del sistema de las Naciones Unidas para promover la coherencia, evitar la duplicación y apoyar la aplicación de los mandatos. Me guiaré por la valiosa labor realizada por las anteriores Presidencias de la Asamblea General y ayudaré a impulsar las tareas pendientes en el marco de la Iniciativa ONU80.

Mis iniciativas

  • Coordinar con el Consejo de Seguridad y el Consejo Económico y Social. Seguiré dedicándome a mejorar la coordinación y la sinergia de la Asamblea General con la labor del Consejo de Seguridad y el Consejo Económico y Social de manera visible y eficaz, como esperan todos los Estados Miembros. Seguiré apuntalando los esfuerzos por defender la representatividad y la legitimidad mundiales de la Asamblea, en el verdadero sentido de la Carta.
  • Promover las herramientas digitales para que haya coherencia en todo el sistema. Abogaré por la aplicación estratégica de la tecnología en todas las operaciones de las Naciones Unidas, ya que puede ser un potente motor para mejorar la rendición de cuentas, reducir los costos y lograr mejores resultados para los Estados Miembros y las personas a las que servimos. Habiendo dirigido la División de Tecnología de la UNCTAD y el Grupo de Expertos de Alto Nivel sobre el Banco de Tecnología para los Países Menos Adelantados, sé de primera mano cómo convertir la ambición digital en una realidad operacional.

Conclusión: restablecer la confianza, gestionar la transformación

"Nuestra humanidad común trasciende los océanos y todas las fronteras nacionales. Nos une para hacer causa común contra la tiranía, para actuar juntos en defensa de nuestra propia humanidad".

– Nelson Mandela

Como candidato del Sur Global, represento las aspiraciones de los países en desarrollo, pero, como Presidente, seré el Presidente de todos: actuaré sin miedo ni favoritismos y velaré por los intereses de todos los Estados Miembros.

Los fundadores de las Naciones Unidas no crearon esta Organización para llevarnos al cielo, sino, en palabras de Dag Hammarskjöld, “para salvarnos del infierno”. Hoy en día, esta misión sigue vigente. La Carta nos da el norte; nuestra humanidad compartida nos da la determinación para actuar.

El octogésimo primer período de sesiones estará repleto de acontecimientos históricos que pondrán a prueba nuestra firmeza colectiva: desde hacer frente a las amenazas existenciales que plantea el aumento del nivel del mar, pasando por la preparación frente a pandemias, hasta la conmemoración del 40º aniversario del derecho al desarrollo, el desarme nuclear y el 25º aniversario del legado de Durban. Cada uno de esos acontecimientos es más que una fecha en el calendario. Cada uno de ellos es una oportunidad de demostrar que el multilateralismo puede dar resultados concretos.

Si me eligen Presidente de la Asamblea General, me dedicaré a restablecer la confianza, cultivar el consenso y crear espacio para negociaciones de buena fe que conduzcan a resultados beneficiosos para todos y en los que estén implicados todos.

Trabajando juntos podemos restablecer la confianza en las Naciones Unidas y gestionar la transformación que tanto necesitan, además de demostrar, una vez más, que el multilateralismo no solo es relevante, sino indispensable, para un futuro de paz, dignidad y prosperidad para todos.

Discurso de aceptación de Khalilur Rahman, tras su elección como Presidente del octogésimo primer período de sesiones de la Asamblea General

Señora Presidenta, Señor Secretario General, Excelencias, amigos y amigas, señoras y señores:

Es para mí un verdadero honor tener la oportunidad de pronunciar este discurso en calidad de Presidente electo del octogésimo primer período de sesiones de la Asamblea General.

Para empezar, quisiera expresar mi profundo agradecimiento a los Estados Miembros de las Naciones Unidas por la confianza que han depositado en mí. Acepto el cargo de Presidente del octogésimo primer período de sesiones de la Asamblea General con humildad y respeto.

Quisiera agradecer al Primer Ministro de Bangladesh, Tarique Rahman, por haberme propuesto para el cargo de Presidente de la Asamblea General y por haber apoyado nuestra campaña con firmeza y constancia.

También quisiera expresar mi agradecimiento a mis conterráneos por el apoyo que me han dado y a mi equipo y mis numerosos amigos de todo el mundo por su excelente contribución a nuestra campaña.

Mi familia me ha apoyado con mucho cariño desde que se anunció mi candidatura. Muchas gracias.

Por último, pero no por eso menos importante, quisiera expresar mi sincero agradecimiento al Embajador de Chipre, Andreas Kakouris, por su constructiva campaña. Le deseo lo mejor en sus empeños futuros.

Excelencias:

El octogésimo primer período de sesiones de la Asamblea se inaugurará en una encrucijada histórica. Las Naciones Unidas iniciarán su novena década en un momento en el que la confianza en nuestra Organización se ve puesta a prueba en múltiples frentes.

Los flagelos del conflicto y la guerra, de los cuales nuestra Organización se propuso salvar a nuestras sucesivas generaciones, siguen causando un sufrimiento inefable.

Lo que se ha ganado en desarrollo sigue siendo frágil e incierto y, en algunos casos, se está perdiendo.

A pesar de los avances en lo que respecta a los derechos humanos, vemos un retroceso generalizado de ciertos derechos y libertades en todo el mundo y una contracción del espacio humanitario.

Todo esto ocurre en un momento en el que el multilateralismo se ve sometido a una presión cada vez mayor y nuestra Organización atraviesa dificultades financieras.

En conjunto, estos problemas hacen que disminuya la confianza pública en la capacidad de nuestra Organización para cumplir sus promesas.

Excelencias:

Como mencioné en el debate interactivo, tengo la idea de abordar estos problemas en seis pilares de acción, trabajando junto con los Estados Miembros.

En primer lugar, para promover la labor de la Organización relativa a la paz y la seguridad, me inspiraré en la labor de los más de 200.000 miembros de las fuerzas de mantenimiento de la paz de Bangladesh que han contribuido activamente a la paz y la seguridad internacionales en todo el mundo, desde Chipre hasta el Sudán.

Basándome en la experiencia de mi país, defenderé la autoridad moral y política de la Asamblea General y abogaré por un enfoque integral del mantenimiento y la consolidación de la paz que priorice la prevención y las soluciones políticas, refuerce la consolidación de la paz y proteja a los civiles.

Respaldaré el diálogo a fin de hacer que las operaciones de las Naciones Unidas para el mantenimiento de la paz sean más idóneas y abogaré por una mayor representación de las mujeres en el mantenimiento de la paz.

Excelencias:

En segundo lugar, la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible es un hito importantísimo en la labor de las Naciones Unidas, pero la brecha entre las promesas y los resultados sigue siendo demasiado grande.

La constante inseguridad energética ha añadido un nuevo factor de vulnerabilidad para muchos países.

La Agencia Internacional de la Energía ha señalado que el alcance de la crisis energética actual podría ser mayor que el de las dos crisis energéticas de la década de 1970 juntas.

En mis épocas de joven diplomático, seguí de cerca las deliberaciones de la Asamblea General sobre las consecuencias de las crisis de la década de 1970 para los países del Sur Global.

Para ellos, los años ochenta terminaron siendo una década de desarrollo perdida.

Tengo la intención de trabajar estrechamente con los Estados Miembros para ver cómo podemos prevenir otra década de desarrollo perdida y proteger a las personas vulnerables de los países en desarrollo.

En lo que respecta a la aplicación de la Agenda 2030, y teniendo en mente la Cumbre sobre los Objetivos de Desarrollo Sostenible de 2027, trabajaré con todos ustedes para acelerar la implementación de los Objetivos de Desarrollo Sostenible que van atrasados o respecto de los cuales ha habido retrocesos.

Aprovechando los resultados de la Cuarta Conferencia Internacional sobre la Financiación para el Desarrollo y el Compromiso de Sevilla, alentaré a los Estados Miembros a que subsanen los déficits de financiación para alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible, cumplan los compromisos sobre la sostenibilidad de la deuda y reformen la arquitectura financiera internacional.

Prestaré especial atención a lograr la igualdad de género y la participación plena y significativa de las mujeres y las niñas en todos los ámbitos de la vida.

También estaré atento a la aplicación del Programa de Acción de Doha en favor de los Países Menos Adelantados, el Programa de Acción de Avaza en favor de los Países en Desarrollo Sin Litoral para el Decenio 2024-2034 y la Agenda de Antigua y Barbuda para los Pequeños Estados Insulares en Desarrollo.

Trabajando con los Estados Miembros, impulsaré la cooperación de las Naciones Unidas con la Unión Africana, especialmente en lo relativo a la Agenda 2063.

Casi tres quintos de la población pobre del mundo vive en países de ingreso mediano. Atendiendo a una decisión de la Asamblea General, convocaré una reunión para dar respuesta a las necesidades de esos países.

Excelencias:

En tercer lugar, en lo que respecta a la acción climática, trabajaré con los Estados Miembros para cumplir los compromisos vigentes, apoyaré la puesta en marcha del Fondo de Respuesta a las Pérdidas y los Daños y protegeré la biodiversidad, los océanos y la tierra.

En el marco del Decenio del Océano, impulsaré iniciativas encaminadas a promover la acción oceánica de base científica y las alianzas efectivas para conservar los ecosistemas marinos.

Facilitaré las conversaciones en la Primera Conferencia de las Partes en el Acuerdo relativo a la Diversidad Biológica Marina de las Zonas Situadas Fuera de la Jurisdicción Nacional, que se celebrará en enero de 2027.

Excelencias:

En cuarto lugar, respaldaré la labor de la Asamblea General en la esfera de los derechos humanos.

Trabajaré para promover la sinergia dentro y fuera de los mecanismos de derechos humanos de las Naciones Unidas mediante alianzas multipartitas.

Daré todo el apoyo de la Oficina de la Presidencia de la Asamblea General a las reuniones de alto nivel que se celebrarán con motivo del 25º aniversario de la Declaración y el Programa de Acción de Durban y el 40º aniversario de la Declaración sobre el Derecho al Desarrollo.

Destacaré la importancia de proteger el espacio humanitario y de seguir prestando atención a los refugiados, los migrantes y las comunidades desplazadas, cuyas vulnerabilidades suelen pasar desapercibidas en las noticias.

Bangladesh conoce muy bien la situación desde el punto de vista humano, ya que llevamos años acogiendo a cerca de 1,2 millones de nacionales rohinyás de Myanmar que han sido desplazados por la fuerza. Yo también la vi con mis propios ojos cuando desempeñé las funciones de Alto Representante para la Cuestión de los Rohinyás que me confirió mi Gobierno.

Excelencias:

En quinto lugar, las tecnologías emergentes, como la inteligencia artificial, los macrodatos y las plataformas digitales, ofrecen enormes oportunidades, pero también entrañan graves riesgos de desigualdad, sesgo y uso indebido.

La cuestión no es si vamos a utilizar o no estas tecnologías, sino si las gobernaremos con sensatez y equidad.

Partiendo de la importante labor de nuestra actual Presidenta de la Asamblea General —y le doy las gracias por eso, Señora—, defenderé la aplicación inclusiva del Pacto Digital Global.

Trabajaré con la Oficina de las Naciones Unidas para la Juventud con el objeto de tratar el tema del empleo juvenil ante el advenimiento de la inteligencia artificial y otras tecnologías emergentes.

Excelencias:

Por último, debemos demostrar colectivamente que las Naciones Unidas son capaces de adaptarse, reformarse y cumplir mejor su cometido para restablecer la confianza en nuestra Organización.

El 80º aniversario de las Naciones Unidas, que se conmemora con la Iniciativa ONU80, por la cual agradezco a nuestro Secretario General, así como con el Pacto para el Futuro, el Pacto Digital Global y la Declaración sobre las Generaciones Futuras, ya ha trazado un ambicioso camino hacia la renovación.

Me basaré en estos esfuerzos y trabajaré con los Estados Miembros para hacer que la Asamblea General sea el motor de una reforma impulsada y asumida por los propios Estados Miembros.

Organizaré consultas inclusivas para promover las ideas reflejadas en “Cambiar los paradigmas: unirse para cumplir” y seguiré dedicándome a mejorar la coordinación y la sinergia de la Asamblea General con el Consejo de Seguridad, el Consejo Económico y Social y la Comisión de Consolidación de la Paz.

Excelencias:

Como su Presidente, me dedicaré a restablecer la confianza, cultivar el consenso y crear espacio para negociaciones de buena fe que conduzcan a resultados beneficiosos para todos y en los que estén implicados todos.

Defenderé en todo momento la Carta de las Naciones Unidas y desempeñaré las funciones de la Presidencia respetando a rajatabla el código de conducta correspondiente.

Seré el Presidente de todos ustedes. Involucraré a todos los Estados Miembros en el transcurso de mi labor.

No dejaré que mis opiniones personales interfieran en mi labor como Presidente de la Asamblea General. Buscaré puntos en común sin ignorar las diferencias.

Organizaré mi Oficina de manera que refleje el equilibrio geográfico, de género y lingüístico. Una de mis primeras prioridades será crear un grupo dentro de la Oficina de la Presidencia que se ocupe específicamente de atender las necesidades de las delegaciones pequeñas.

También mantendré consultas con el Secretario General sobre la organización y los recursos de la Oficina de la Presidencia de la Asamblea General.

Pido a todos los Estados Miembros que contribuyan al fondo fiduciario de la Oficina de la Presidencia de la Asamblea General para ayudar a que esta lleve a cabo su labor. Trabajaré con ustedes para conseguir financiación adecuada a largo plazo que permita mantener un programa de prácticas sólido.

Formaré un equipo de comunicación que se dedique exclusivamente a realizar actividades efectivas de extensión a lo largo de mi presidencia.

Por último, no considero que la labor de la Presidencia sea un hecho aislado, sino un proceso continuo. Por lo tanto, Señora Presidenta, proseguiré con las importantes iniciativas que empezó usted. En los próximos días, me mantendré en estrecho contacto con usted para garantizar la transición fluida de nuestras responsabilidades.

Muchas gracias a todos.

Discurso de Khalilur Rahman tras su elección, 2 de junio de 2026 (duración: 12 minutos)

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